A vosotros no les aconsejo el trabajo sino la lucha.
A vosotros no les aconsejo la paz, sino la victoria. ¡Vuestro trabajo debe ser
lucha y vuestra paz, victoria! Solamente armado con arco y flecha es como puede
callar y estar quieto; de lo contrario se parlotea y se protesta. ¡Vuestra paz
debe ser victoria! ¿Qué la buena causa santifica hasta la guerra? Yo les digo
que la guerra santifica todas las causas. La guerra y la valentía han hecho
cosas más grandes que el amor al prójimo. No vuestra compasión, sino vuestra
valentía han salvado ahora hasta ahora los accidentados. Preguntáis “¿Qué es
bueno?”. Ser valientes es ser buenos. Dejad que las niñas digan: “Es bueno lo
que es bonito y enternece”. (NIETZSCHE)

jueves, 17 de mayo de 2012

Las Hormonas y La Felicidad




He leído en libros de biología que nosotros fabricamos hormonas. Cuando uno está en preparativos para una inminente pelea, uno está lanzando insultos, acomodándose como boxeador, meneando el cuerpo para despistar al atacante, en ese momento se forman hormonas. Veo a una mujer bonita, que llame al sexo o sexi, la veo con más detenimiento, empiezo a imaginarla, a crear situaciones, ahí también fabrico hormonas. Hay casos de tensión, en el cual tu cuerpo entero se encoje, deseo seguridad, tranquilidad, me cubro de cualquier peligro, ahí también fabrico hormonas. Cuando tenemos mucha hambre, vemos una comida y otra, tal vez también fabrique hormonas, la cosa es que en el estómago se produce ciertas transformaciones químicas, se segrega ácidos. El deseo de algo creo que fabrica hormonas.

Cuando lanzo un puñete a mi opositor, cuando lo agarro de la cabeza y le doy contra el suelo, deshecho hormonas. A esa mujer la desnudo y la tiro al suelo y me vengo en ella, disuelvo hormonas. Cuando mi tensión al ver un penal de tal modo que si es gol nuestra selección entra al mundial, antes de la ejecución estamos fabricando hormonas, cuando se ejecuta disolvemos hormonas y viene el éxtasis.

Son especulaciones de una persona no dotada de extensos conocimientos de biología.

Tal parece que a lo que algunas veces llamamos felicidad sea a este proceso de disolver o botar hormonas.

sábado, 24 de marzo de 2012

PERI THEÓN

PERI THEÓN
(SOBRE LOS DIOSES)


Lo infinito
Ἀναξίμανδρος μἐν Πραξιάδου Μιλήσιος Θαλοῦ γενόμενος διάδοχος καὶ μαθητὴς ἀρχήν τε καὶ στοιχεῖον εἴρηκε τῶν ὄντων τὸ ἄπειρον, πρῶτος τοῦτο τοὔνομα κομίσας τῆς ἀρχῆς
 (DK 12 A 9, B 1)[1]

Ápeiron es la única cualidad que se le da a lo que los griegos llamaban “el principio” (arjé), el origen de todo, el fundamento absoluto. Significa lo que no tiene límite, lo i-limitado. Pero los límites son los fines, las orillas, los términos de una cosa. Así que ápeiron es sinónimo también de lo no-limitado, de lo in-determinado, de lo in-finito. El lenguaje humano hace imposible expresar algo sobre aquello que no es limitado, ya lo han intentado muchísimos personajes a lo largo de toda la historia humana. Pues la esencia misma del lenguaje es precisamente limitar. Es una facultad humana que nos sirve para circunscribir el mundo a nuestros límites. Es lo que decía de manera muy cierta Wittgenstein:

Die Grenzen meiner Sprache bedeuten die Grenzen meiner Welt[2].
 Tractatus lógico-philosophicus, 5.6.
Cualquier nombre que intentemos dar al principio absoluto, al arjé, a aquello que los pensadores cristianos llamaban Dios y Martin Heidegger llamaba “Sein” va a ser vano intento por delimitar aquello que no puede ser limitado. Sin embargo el hombre no puede evitar  hablar de ello, sobre el principio, sobre los dioses; tanto tirios y troyanos han querido saber sobre toda historia que hable sobre los orígenes, sobre lo primero. Responder al problema del porqué el ser humano tanto quiere hablar de lo que no se puede hablar puede ser muy interesante responder, pero de ello no nos ocuparemos en este ensayo.
Incluyámonos en este grupo con este ensayo (en realidad es el grupo de todos los filósofos y todos los contadores de mitos), pues nosotros también queremos hablar de Dios pero de manera rigurosa, de la mejor manera en que el hombre puede hablar de lo divino (o de lo infinito). Es un esfuerzo que no ha logrado nada respecto a su objetivo primordial que era el decir algo de Dios, pero sí ha logrado mucho respecto a su objetivo secundario; mejor dicho, yendo en busca de Dios hemos encontrado al hombre. Este estudio que parte con el antifaz de teología termina siendo al fin y al cabo un estudio antropológico.
Para realizar este estudio se han utilizado estrategias, se han inventado conceptos, muchos de ellos utilizando metáforas (es la manera más apropiada para hablar de lo indeterminado). A este “Principio” se le ha dado innumerables nombres, siendo inclusive este problema, sobre los nombres de lo indeterminado, convertido en un ensayo muy importante en la historia de la filosofía como es el de Dionisos Areopagita o Pseudo Dionisio intitulado Περὶ θείων ὀνόματων o “Sobre los nombres de Dios”. La conclusión es la misma, que no podemos decir nada sobre lo que es Dios, si más bien sobre lo que no es.
Para ir sistematizando el estudio tenemos que decir que no solo los occidentales con su origen griego han hablado de ello, también en cada cultura ha habido un logos sobre Dios o los dioses[3], que en última instancia lo podemos llamar “infinito”. También Aristóteles vislumbró algo de esto  cuando dijo:
Aristotle, Metaphysics, I, 982b
Que el amante de los mitos y el amante de la sabiduría (el filósofo) sean semejantes es cierto y lo son porque ambos tienen como objeto a lo divino. Los mitos hablan del primer principio, dicen verdad y siempre se reducen a mitos cosmológicos[5], hablan de lo infinito como totalidad. Lo que diferencia al mito de la filosofía  es que el primero utiliza imágenes en su discurso sobre lo divino y el segundo conceptos. Cuando se le dice a una persona que piense en un árbol, esta lleva en su mente la imagen o la figura (el fantasma) de un árbol, algo que tiene espacialidad. Pero si le dicen que piense en “esencia” ¿acaso tiene una imagen, algo espacializado en su mente? Por ello cumple la misma función si a lo indeterminado los aztecas lo hallan llamado Huitzipochtli y que haya sido figurado en una estatua  o si Heidegger llama a lo indeterminado Sein  o si Anaximandro lo llama simplemente ápeiron. No son más que recursos explicativos para hablar sobre lo absoluto. La cuestión de si por qué unos hablaban en imágenes sobre lo absoluto y otros en conceptos es un tema que será retomado en capítulos posteriores.
La historia de estos estudios que toman para sí el problema del arjé, es decir, todo aquello que es concerniente al origen está íntimamente relacionado con la disciplina metafísica. La metafísica trata primordialmente del problema del fundamento. El fundamento es la base, aquello donde se posa, la cimiente, de la diversidad de seres. El término puede entenderse  a partir de sus equivalencias prácticas. Empecemos desde lo más simple y cotidiano y veamos qué nos trae a nuestra memoria cuando mencionamos la palabra “fundamentar”, a la vez también pensemos en sus semejanzas con otras palabras, como son las palabras “cimentar” y “servir de base” que están más cercanas a la significación práctica. Pensemos en el cimiento de una casa, en la base del edificio, y encontramos que es una especie de masa informe que sostiene toda la estructura y que más profunda se hace en tanto la estructura sea más compleja y grande. En un edificio, por ejemplo, la base está como si no formara parte del edificio, de algún modo esta base “no es”, pues no aparece; el edificio, sin embargo, “es”, aunque sin la base este edificio no podría sostenerse, no podría ser. Imaginemos un montón de concreto de amplia longitud sin forma determinada sosteniendo a columnas, puertas, seres humanos, muebles, etc., es decir, sosteniendo cosas con cierta forma, con ciertos límites. Un cuadro tiene la forma rectangular, pesa dos kilos, es de madera, etc. A este objeto “que es” porque tiene delimitación, se le han marcado los límites. Del mismo modo una ventana, se dice de ella que es porque está determinada (de-terminar, cercar, conocer sus términos, sus fronteras, sus límites). En ese sentido una cosa no es cuando no es determinada, esto en el plano material, físico. Ahora si esta metáfora la llevamos al plano de la realidad entera en donde encontramos seres de diverso tipo y especie, ahí encontramos animales, plantas, ríos, cerros, casas, vemos que también ellos son seres determinados y que son precisamente porque están sustentados en algo, este sustento, este fundamento, esta idea de tener una base, se la figura como una amplia fuente en donde se posa todo ser. Es como un gran círculo (círculo lo decimos por llamarlo de alguna manera, pues en realidad el fundamento no tiene forma, no se lo puede determinar) en el cual dentro de ella están infinidad de puntos. Los puntos son los seres, toda clase de seres. Hay que notar que decimos “infinidad de puntos” porque si la cantidad de puntos fuera finita entonces el fundamento en donde están posados sería también finito; pero hemos dicho que la base no es determinada, o sea, no tiene términos. Esta metáfora puede ser llevada al campo filosófico y pensar como los primeros filósofos sobre aquello que nos sostiene y nos da tranquilidad. Lo que nos sostiene y nos da seguridad se convierte en lo más importante, lo primordial, porque sin ella no podríamos estar de pie. La palabra arjé suele ser traducida por principio. ἀρχῆ tiene relación con la palabra de uso práctico “arcontes”, es el que manda, el que va adelante, el principal. El fundamento como lo primordial, tal era la idea.
El fundamento es el inicio de todo. Los pueblos americanos narran sus orígenes contanto el nacimiento de un Dios que vino a aparecer al mundo, como Huiracocha en el ande. Incluso los mitos occidentales cuentan sus orígenes hablando de un dios determinado, sea Zeus, Odin, Dios u otro. Esta relación existe en los problemas metafísicos, el fundamento y lo fundamentado, el origen y lo originado a partir de ella, Dios y su Creación.
Lo que distingue a los estudios metafísicos es que siempre tienen, ya como dogma, esa relación de causa y efecto, que no solo incumbe a la cultura occidental. Siempre, en todas las historias trascendentales, los mitos y la metafísica, hay esa idea de la causalidad. Para la explicar la causalidad se ha utilizado términos como creación: Dios (el fundamento) creó a los demás seres (lo fundamentado), emanación: la teoría plotiniana sobre que de lo Uno (el fundamento)  emanan todos los demás seres (lo fundamentado), atracción: el Dios Hunab Ku maya era el que estaba al centro de los demás dioses y a él se le concedía el poder de mover todo lo existente, del mismo modo pensó Aristóteles el motor inmóvil, que mueve sin moverse, por atracción.
Por otro lado, la metafísica no cree que los entes puedan estar así por así en el mundo, deben tener una causa (un arjé). El arjé es o bien para explicar la existencia de algo o bien para explicar la esencia de algo. De Homero a Husserl han creído esto. La metafísica fue dejada de lado a partir de que se creyó que en las configuraciones que hay en el todo no existe esa relación de causalidad, o mejor dicho, de fundamento y fundamentado. Cuando se cree que no hay ya esa relación entre lo que Heidegger llamaba Ser y ente, cuando se elimina todo enlace, el mundo se convierte en un atomismo, átomos, seres, que no están vinculados por algún átomo mayor o más importante, como lo proponía Leibniz con su jerarquía de mónadas.
El mundo moderno lleva esa consigna, de eliminar toda jerarquía, de justificar la idea de que todos los seres son iguales y que no hay un ser más importante que los demás. La configuración metafísica es monárquica, en cuya cúspide se asienta el fundamento absoluto, en tanto que la configuración moderna ha querido siempre ser democrática, igualitaria. La crítica más radical que se le puede dar a la metafísica es increparle que no hay fundamento absoluto, que no hay dioses, que no hay Ser, sino mas bien Nada. Dicha conclusión que empezó desde ya con Nietzsche cuando se dio cuenta a dónde estaba llegando el atomismo y el cientificismo moderno: Gott ist tot[6], dijo y avisó con ello la agonía de la metafísica.  Por esta sentencia se nos explica que no hay nada infinito y que el hombre de ahora con su técnica tiene el poder sobre todo y  que ha llegado el día en que todo lo indeterminado se vuelva determinado.
La importancia de este trabajo radica principalmente en tratar de renovar un tipo de filosofía que ya estaba desapareciendo: la metafísica. Esta disciplina por muchos años fue la tarea filosófica por antonomasia, ya que de ella florecía una ética, una religión, una manera de conocer el mundo, una política… todos estos conforman el marco conceptual con los cuales los hombres de occidente se lanzaron a la acción y que muchas veces por una mala interpretación metafísica se cometieron grandes errores. Con esta estrategia conceptual vamos a poder esclarecer las erróneas explicaciones que se dieron a través de toda la historia filosófica occidental y los sucesos prácticos desastrosos que acarreó. El problema sobre a qué hemos llamado lo absoluto, implica una especie de religión, y esto, como se verá más adelante, parte de la concepción que tenemos sobre nuestra esencia, ¿qué es el hombre?, ¿cuál es su esencia? Esto implica un estudio pormenorizado del hombre (como ser finito) y de lo divino (como ser infinito); de la lucha entre esos dos polos, la necesidad que tiene el hombre por determinar lo indeterminado es una lucha que  en la historia solo lo han llevado a cabo los más grandes y los más valientes, pues es una lucha a muerte con lo desconocido.
¿Qué hay más allá de mi mundo? Para ir más allá se libraron grandes batallas, históricas contiendas con las armas  y con el pensamiento. Tantos hombres han cruzado grandes océanos por ir más allá de sus límites, se han metido en lo más profundo del mundo microscópico, el deseo de ir más allá del espacio conocido son luchas que el hombre ha librado con lo desconocido, así como también los grandes pensadores lo hicieron con sus argumentos.
 ¿Qué es lo que pertenece a lo absoluto y qué es lo que le pertenece al hombre? Del hecho de querer traerse para sí, coger algo que es de Dios, ha implicado que el resultado sea a veces favorable y a veces terrible; del modo como nos situamos en el plano de la totalidad, del tanto respeto que le propinamos a nuestra trascendencia, de la manera cómo nos reconocemos como hombres, cuando somos conscientes de nuestra finitud, del mismo modo recibimos una respuesta de lo externo, que puede aniquilar o florecer nuestra vida.
En la época moderna se ha tratado de ignorar la presencia de lo divino, de lo absoluto y esto obviamente nos ha llevado a consecuencias muy importantes y negativas para los hombres de ahora, es como si lo absoluto se estuviera vengando de la falta de respeto  que se cometió al tratar de ignorarlo. Es por eso muy importante cómo  nos relacionamos con lo absoluto.
Pero ¿qué es lo absoluto?, ¿qué es Dios a fin de cuentas? Anteriormente dijimos que no podemos decir nada de ello, algo más allá de lo que sugiera la palabra ápeiron o lo infinito.  Pero sí podemos  hacer un estudio de cómo los hombres han visto a través de los años y los pueblos a lo divino, ¿qué ha significado para ellos reconocer a lo divino de esta manera o de otra?, ¿qué consecuencias ha tenido reconocerlo de esta manera o también qué consecuencias se ha tenido por negar su presencia?
El reconocimiento, el supuesto conocimiento de Dios, ha implicado un modo de vivir. Un modo de vivir lleva consigo una finalidad o una concepción de  cómo debe vivirse. Marca un deber. Determinar a Dios significa determinar al hombre. A partir de que nos concebimos como algo (a partir de nuestra esencia) podemos ver cómo nos comportamos.
Lo que se hace en filosofía es lo mismo que hacía Sócrates cuando intentaba dar un nuevo enfoque a un tema que se debatía en su época, él criticaba las concepciones de sus interlocutores ascendiendo cada vez un escalón más en la escala de los conceptos. Queremos decir con esto que cuando nuestros antecesores utilizaban ciertas palabras o imágenes para referirse a algo, y si estas conceptualizaciones no cogían todo el tema tanto como que se les escapaba siempre determinar algo, Sócrates generalizaba más e imponía un concepto más amplio que reúna lo que le faltó a la otra conceptualización. En nuestro caso, el objetivo a pensar es un tema que tiene miles de años de ser pensado, y no es poco si decimos que es el tema humano por excelencia y nos ha acompañado desde que somos hombres. Munchos nombres se le han dado, nombres que figuran o nombres conceptualizados, historias mitológicas, tratados teológicos, según la época se ha obviado el tema o se le ha prestado devoción, pero siempre ha estado ahí como una presencia que nunca se hace presente.
Nosotros nos acercamos mucho al trabajo realizado por Martin Heidegger en lo que concierne a su análisis histórico de la metafísica, pues reduce de manera ejemplar casi todos los nombres occidentales que se le dio a nuestro objeto de estudio, a lo que por muchos años se creía el objeto de la filosofía, él habló de “Sein” (Ser) tratando de señalar que ello es lo mismo que decía Platón cuando hablaba de la Idea, la Physis de Aristóteles, el Dios cristiano, La Voluntad de Poder para Nietzsche, la Idea Absoluta de Hegel, el Proceso de Producción en Marx, etc. Son los distintos nombres que se le ha dado al Ser. Es claro que el Ser  es un concepto más que impone Heidegger a nuestro tema, no descubre algo más que los demás conceptos de  los filósofos anteriores, no dice algo más de lo divino, pero sí nos sirve mucho para sistematizar mejor el estudio metafísico.
Somos deudores, así mismo, de la terminología dada por Anaximandro cuando habla de lo ápeiron. No podríamos darle mejor nombre de una vez a nuestro objetivo. El “a” de ápeiron es un prefijo negativo, “peirón” viene de “peros” que significa “límite”, “fin”, “término”, de peros nace la palabra “perímetro”, la medida de los bordes o de sus límites. Ápeiron es lo sin límites. τὸ ἄπειρον y Sein son los mejores nombres que se le puede dar a nuestro objeto de estudio y ambos son conceptos.
Los elementos conceptuales y figurativos que vamos a utilizar a partir de ahora, no intentan ir más allá de los conceptos dados por los grandes filósofos, la terminología que habla sobre lo infinito es muy variada, y ponerle un nombre más no es demasiado metodológico. Trataremos de figurar los conceptos para que se entienda mejor el tema y sus respectivas consecuencias. Por ejemplo, a lo que Heidegger llamaba Sein, Anaximandro ápeiron y los cristianos Dios… nosotros vamos a graficarlo del siguiente modo:



                                                                                     Sein
                                                                                     ápeiron
                                                                                     Dios
                                                                                     Infinito
                                                                                     Lo Absoluto


Este gráfico está en el plano de lo figurativo, entendiendo como figura lo dicho por Kant, lo que tiene espacialidad. Es cierto que tiene límites, y lo infinito no tiene límites. Vamos a decir que esta figura no tiene límites, es una simple astucia de la razón por querer dibujar lo infinito, que, sin embargo, nos va a ayudar mucho para explicar no a Dios, sino otros temas que para el hombre tiene mucha relevancia. Por ser este gráfico lo absoluto, entonces no se mueve, pues si se moviese indicaría que el absoluto es relativo a algo más grande, pues el desplazamiento de un punto a otro punto es relativo a un plano o a dos planos que vienen a ser su referencia. Nos referimos no solo al desplazamiento espacial, sino a lo que Aristóteles llamaba cambio, el cambio sustancial y el cambio accidental[7]. Lo absoluto “dibujado” es por lo tanto inmutable.
Fuera de ello no hay nada más. No tiene límites temporales tampoco, es decir, no nace ni muere, siempre está como presente, es eterno. Todo lo que tiene límites, lo que es, no puede estar fuera de él, pues eso implicaría que habría más de un infinito (aunque en matemática eso es posible). Si pensamos en las discusiones sobre el estatus que tienen el mundo material en la filosofía cristiana, podríamos decir que existe la duda de que el mundo material perteneciese a lo infinito, a Dios, a pesar de ser Dios el creador del cielo y de la tierra. También sobre ello existe la problemática acerca del mal, ¿cómo si Dios es Bueno, puede tener bajo sí la maldad propia de los seres corruptibles como lo material? Hace pensar que habría dos infinitos inconmensurables, el cielo y la tierra, Dios y el diablo. En otras concepciones se dio la idea de que el mundo, el cosmos, estaba formado a partir de dos infinitos, el bien y el mal. Es decir, se ha dado la posibilidad de la presencia de dos absolutos. Y han querido forzar por medio de la razón esta incongruencia que también es racional, ¿dos absolutos, tres? Y cuando un pensador dijo que también Dios estaba en la Naturaleza lo acusaron de panteísta. En realidad, también existen criterios prácticos para no aceptar algo así como que la naturaleza forma parte de lo absoluto divino y se persiste por intereses en acepar ello por intereses lejanos a la razón, pues la incongruencia antes mencionada, que puede haber dos infinitos, ha sido un problema que nunca tuvo como acabarse en la filosofía moderna. Racionalmente, y ya los matemáticos lo han comprobado, puede darse el caso de muchos infinitos, pero nosotros no estamos solamente en el plano de la razón… queremos explicar el todo que rodea nuestra trascendencia, en ella participa nuestro cuerpo, la sociedad, la cultura, la historia… la razón. 
El conjunto infinito antes graficado es Dios, entendiendo a Dios como infinito, todo lo que está dentro de ello “es”. El “es”, el ontos on, es finito, ya que podemos captar en un cierto tiempo sus límites. A esto Heidegger le pone el nombre de “ente”. El mínimo ente es el punto, punto material o punto matemático. Todo ente pertenece al conjunto infinito.
El ente que más nos interesa es el hombre, pues sin este ente que somos nosotros no podemos estar hablando de lo divino. Gracias a que este ente llamado hombre tiene una facultad de poder tener la idea de Dios, es posible que existan tratados de este tipo. Todo ser que tiene una visión genérica, que pueda captar la generalidad[8], puede hablar de Dios. En nuestros términos, puede captar lo absoluto. El único que puede entrar en una relación directa con este Ser Absoluto, y poder saber cómo actuar más allá de su instinto, es el hombre.
Sólo el ente que se concibe infinito, puede pensar que no hay nada más allá de su infinitud. 



[1] Anaximandro de Mileto, hijo de Praxíades, que fue sucesor y discípulo de Tales, dijo que el principio y elemento de todas las cosas existentes era lo ápeiron [indefinido o infinito], y fue el primero que introdujo este nombre de «principio».

[2] “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”
[3] El sentido prístino de logos, legein, recoger, coger con la mente.
[4] "Así también el amante de los mitos, que son un conjunto de maravillas, es por la misma razón un amante de la sabiduría" (Metafísica 982 B).
[5] Mircea Eliade, Mito y Realidad. Ediciones Guadarrama, Madrid, 1973. p. 47
[6] Dios ha muerto.
[7] Aristóteles, Física, Libro Tercero, I.
[8] La esencia del Cristianismo. Ludwig Feuerbach.

viernes, 23 de diciembre de 2011

La deshumanización del arte como hipermodernidad


Crítica al libro "Deshumanización del arte" de José Ortega y Gasset

Lo que yo creo es que Ortega y Gasset está haciendo una mala interpretación del arte nuevo, considerando que es una manifestación antimoderna, opuesta a toda la tradición anterior, y por lo tanto un arte viril y propio de una posmodernidad.
Lo que ponemos a discusión es lo siguiente: el arte nuevo es producto del desarrollo hipermoderno. Que pone en juego las posibilidades últimas y esenciales de toda la cultura anterior, y es el último bastión de la sensibilidad femenina y arcaica.
Lo que vislumbramos en el libro “La Deshumanización del Arte” es un intento por hacer del tema estético lo mismo que se hizo con la filosofía. Las nuevas posturas filosóficas que aparecieron en el siglo XX fueron interpretadas como oposiciones a la modernidad. O en esencia, al platonismo. Esto es plausible porque idealmente puedes considerar un modo distinto de pensar, pero en el plano sensible, de la praxis, de la voluntad no puedes ser antimoderno en tanto no ejecutes en todas sus líneas un modo de vida verdaderamente distinto de la modernidad. Por el hecho que en el siglo XX apareció nuevos aparatos de la tecnología, más sofisticados, que modelan la vida de una manera más “intelectual” no quiere decir que este nuevo modo de hacer tecnología sea opuesta a los presupuestos de la ontología moderna y de la metafísica platónica. Es más, la tecnología de ahora, es el ultra producto de la tecnología ideada en el siglo XVI. Lo mismo pienso del arte nuevo, es el ultra producto de la sensibilidad estética del siglo XVI. Esta sensibilidad tiende a deshumanizar el arte, porque precisamente forma parte de la metafísica moderna que tiene como supuesto que la esencia del hombre es el alma, de ahí que todo lo intelectual sea visto con buenos ojos, olvidándose del cuerpo. Lo que intenta hacer Ortega es algo contraproducente, pues con su análisis demuestra más bien lo cercano que está la sensibilidad del arte nuevo con los presupuestos de la modernidad.
La esencia de la metafísica moderna es deshumanizar al hombre. Hablando el lenguaje de Marx, “enajenar al hombre”. Por ello decimos que lo que intentó Ortega y Gasset es contraproducente porque gracias a su libro podemos ver claramente qué tan moderno es el arte antimoderno.
Esto lo vemos por el hecho de que este arte es “intelectual”. Lo intelectual, por más que lo ocultemos, son remembranzas de un modo de pensar caduco. La idea de que el intelecto es la solución a nuestra manera de vivir, por ello hay que desarrollar esa facultad olvidándonos de la parte corporal, hay que ser calculadores, matemáticos, tecnológicos, alejados de todo manifestación instintiva. Esta idea es moderna.
La idea de salirnos de la realidad, escapar de ella. En esto nos puede ayudar Freud, cuando dice que este salirse del mundo muestra la sublimación de los instintos reprimidos. El no poder hacer, lleva definitivamente a la represión, y esta nos conduce a darle la espalda a la realidad, escapar de ella. Pero, bueno, esto solo es una argucia mía por desacreditar de un modo el arte nuevo, pero no quiere decir que sea incierto. Más bien, supongamos, que el salir del mundo no sea por escapar de mi malestar represivo, sino por otros motivos, tal vez loables. En este sentido, diríamos que el mundo ya nos aburrió, que ya se ha hecho de todo y probado de todo, este sentirse hastiado, es una característica del sentir del hombre moderno, y el arte tendría que venir aquí a funcionar como un sistema de anulación del aburrimiento. Si es así, el juego como lo quiere Ortega del arte sería el mismo juego o proliferación de juegos de mesa o videojuegos que se han creado en estos tiempos como mecanismos de abolición del aburrimiento. Según ello, este arte no se comportaría de otro modo que como un videojuego infantil en que lo que importa no es alegrarte o hacerte reír, sino sacarte del mundo aburrido del mundo moderno. El video juego no es más que el producto ultramoderno, así también el arte nuevo.Si esto es así, no sería el sentir verdaderamente viril el que se pone en juego en estos nuevos juegos artísticos, sino un sentir refinadamente femenino, ya casi asexual, sin cuerpo, que nos empuja a escapar de la guerra antes que enfrentarla. El hombre desea la guerra, la acción, el enfrentarse a la vida, a los problemas, un Agamenón, un Pachacutec, no un Debussy o Pirandello escondido en su mundo.

viernes, 18 de noviembre de 2011

LA DOBLE SIGNIFICACIÓN DEL TÉRMINO "POLÍTICA"





La palabra “político” o “política” son sonidos griegos. Esas palabras, casi como nos suenan ahora, se decían hace más de 2500 años en Grecia. Nosotros las seguimos utilizando; es por ello que, como toda palabra, ha ido variando su significado.


En estos tiempos, esta palabra está desprestigiada y ya no suena bonito a los oídos de quienes las escuchan como sí lo era antes, entre griegos y romanos. Una de las diferencias que hay entre lo que vivimos ahora y lo de antes era que antes los pueblos no tenían muchas personas, había más oportunidades. En nuestros tiempos, en cambio, la población mundial es exagerada.


Político viene de “polis”, que en griego significa “ciudad”, “estado”, “conjunto de comunidades”. La Política era una ciencia o técnica humana, no matemática, que estudiaba los problemas de la ciudad y los resolvía. Así como la ética era un pensamiento sobre nuestra vida individual, así la política era un pensamiento sobre nuestra vida social. ¿Cómo mejorar la sociedad?, ¿cómo resolver los problemas de mi comunidad?


Si nosotros entendiéramos que esto significa ser político, entonces no andaríamos renegando de los políticos de ahora. Pero el cambio de significado se debe precisamente al factor “multitud”. En el “ágora” griega o reunión de vecinos, las personas que tenían tiempo se acercaban a la plaza y daban su opinión o discutían los problemas de la ciudad, de tal modo que por votación a mano alzada se tomaba una decisión en nombre de la ciudad. Pero, poco a poco, el mundo, especialmente las urbes, se fueron poblando más. Ya no era posible una reunión entre vecinos, por el cual cada uno tenía derecho a hablar y a votar por cierta determinación. Era necesario un intermediario, un representante. La democracia representativa aparece cuando se hace imposible que todos puedan opinar.


Fue así que por comunidades pequeñas eligieran a un representante para que éste hablara por ellos. El “político representante“ supuestamente debe trasmitir las decisiones que se tomen en los foros de su comunidad a instancias mayores. Y este político era llevado en hombros, era buscado por el pueblo para que los represente.


Los tiempos han cambiado. El político representante ahora busca ser elegido primero, para después dar sus ideas. Para que pueda resolver los problemas de la ciudad, debe antes ser elegido para esa función. Por lo cual, el término “política” se amplió. Además de ser “un pensamiento para resolver problemas sociales”, es “una estrategia para buscar ser elegido representante”.


En los tiempos actuales, la segunda significación ha cobrado mayor fuerza y prácticamente nos hemos olvidado de su significación primigenia. Ahora “político” significa solo una “persona que quiere ser elegido representante”.


Pero si queremos recoger ambas significaciones, el político debería ser una persona que tenga una buena estrategia para que lo elijan representante y a la vez tener la capacidad de resolver los problemas de la comunidad. Y ésta no es una tarea deleznable, más bien virtuosa.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Programa del XIII Congreso Nacional de Filosofía (Iquitos, 4-7 de octubre, 2011)







PONENTES DE PLENARIAS
(08:00 – 12:00)
MARTES 4
Heinrich Helberg Chávez (UNAP): La praxis lúcida: Filosofía para el Siglo XXI.
Teresa Arrieta (UNSA): Educación y democracia en un mundo multicultural.
José Carlos Ballón (UNMSM): La heterogeneidad en el pensamiento filosófico peruano.
J. M. Bermudo (U. de Barcelona): Ilusiones de la emancipación.
MIÉRCOLES 5
Richard Suárez Sánchez (UNSAAC): Libertad, política y republicanismo novohispano en la “Nueva crónica y buen gobierno”, de Huamán Poma de Ayala.
Luis Piscoya Hermoza (UNMSM): Interculturalidad, identidad y proyecto nacional.
Víctor Samuel Rivera (U Federico Villarreal): Bagua, 2009. Evento, metapolítica y violencia fundante.
Arístides Obando Cabezas (U del Cauca): La etnia como criterio de diferenciación.
JUEVES 6
Deodato Ferreira da Costa (U de Manaos): Alteridad y amazonia: Ensayo de una reflexión filosófica inactual.
Rosmery Rizo-Patrón de Lerner (U Católica): Multiculturalismo y multinaturalismo: Entre la diferencia y la otredad. Una perspectiva fenomenológica.
Miguel Ángel Polo Santillán (UNMSM): Ética y política: Hermenéutica de la articulación.
Raúl Fornet-Betancourt:
VIERNES 7
Jorge Secada (U de Virginia): Razón y meditación en las Meditaciones metafísicas de Descartes.
Jaime Villanueva Barreto (UNMSM): Las múltiples voces de la razón: mundo de la vida e interculturalidad.
Ciro Alegría Varona (U Católica): Reciprocidad y justicia social. Un planteamiento en discusión con Nancy Fraser.

PONENTES DE TALLERES
(16:00 – 19:00)

TALLER 1: Filosofía, interculturalidad y diversidad
Martes 4 de octubre:
Edgar Panduro Noronha (UNAP): Misión planeta Tierra. El gran laberinto. Ensayo lógico matemático de la teología.
Oscar Barreda Tamayo (UNAS): Interculturalidad y ciudadanía.
Fabio Anselmo Sánchez Flores (UNMSM): La crisis ambiental y el atentado contra la biodiversidad en nuestro tiempo: Una luz en el sendero.
Zenón Depaz Toledo (UNMSM): ¿No consiste lo sagrado en que hayan dioses y no un Dios? Entre la diversidad y el nihilismo.
Miércoles 5 de octubre:
Ricardo Levit Rivas Pizarro (UNMSM): Lecturas hacia una ética en un marco pluricultural.
Víctor Baltodano Azabache (UNT): De la necesidad de desarrollar la formas y niveles de conocimiento autónomo de los pueblos amazónicos.
Ricardo Jiménez Palacios (UNMSM): Diversidad cultural y ciudadanía: reflexiones más allá de la tolerancia.
Viernes 7 de octubre:
Fidel Gutiérrez Vivanco (CCEFIPS): La interculturalidad y los filósofos.
Jorge Quispe Cárdenas (UNMSM): Acerca de los límites entre lo absoluto y lo relativo como base de la interculturalidad.
José Domingo Begazo (UNMSM): Agua virtual. “Gota a gota el agua se agota”
TALLER 2: Historia de la filosofía
Martes 4 de octubre:
Héctor Morán Seminario (URP): Reflexión crítica sobre la exclusión y el claroscuro poder de la sabiduría, con base en El orden del discurso, de Michel Foucault.
Miguel Ángel Nación Pantigoso (UNMSM): Aprehendiendo a Hegel: Tres lecturas sobre el despliegue racional de lo negativo y la posibilidad de pensar dialécticamente el futuro.
Mitsy Barriga (UNMSM): Hegel a través de la filosofía feminista.
Miércoles 5 de octubre:
Carmen Zavala (U Villarreal): La importancia de los personajes y el contexto para la interpretación del Parménides.
Fernando Muñoz Cabrejos (UNMSM): El oráculo de Delfos y su relación con la filosofía.
Úrsula Carrión Caravedo (PUCP): El demiurgo en el Timeo de Platón.
Viernes 7 de octubre:
Humberto Martín Quispe Hernandez (UNMSM): Dos estrategias modernas frente al escepticismo del mundo exterior: Descartes y Berkeley.
José Antonio Tejada Sandoval (UNMSM): Claude Levi-Satrauss y la dimensión cualitativa de la ciencia. Consideraciones en torno a un pasaje de “Mito y significado”.
Víctor Hugo Martel Paredes (UNMSM): Consecuencias del desguarnecimiento del individuo moderno en la moral kantiana.
TALLER 3: Filosofía de la acción (política, ética)
Martes 4 de octubre:
Cristian Caballero Ramirez (UNMSM): Entropía y ética: La relación entre el hombre y la naturaleza.
Gustavo Flores Quelopana: Desafíos humanistas en la sociedad anética y postmetafísica.
Luis Andrés Calcina Romero (IIAP): En la curva del diablo. Vigencia de la razón colonial y violencia discursiva en el conflicto de Bagua.
Manuel Abraham Paz y Miño Conde: Aproximaciones éticas a la relación Estado – Iglesia en el Perú. ¿Existe discriminación religiosa por parte del Estado peruano?
Miércoles 5 de octubre:
Aníbal Campos Rodrigo (UNMSM): ARI. La izquierda peruana en el interregno de la política (1979-80).
Pedro Jesús Casillas Llerena (UNSAAC): Sobre la falsedad de la crisis de los valores.
Manuel Abraham Paz y Miño: Ética en las relaciones de pareja. Cómo disfrutar mejor el sexo, el amor y el matrimonio.
Javier Aldama Pinedo (UNMSM): El imperativo vital.
Viernes 7 de octubre:
Julio Rivera Dávalos: Hermenéutica del cambio del himno nacional.
Francisco Reluz Barturén (UNIFE): Mentalidad extendida del peruano contemporáneo.
Carlos Abel Mora Zavala (UNMSM): Vindicación de la democracia directa: Cornelius Castoriadis y la filosofía política.
TALLER 4: Filosofía latinoamericana
Martes 4 de octubre:
Odilón Guillén Fuentes: Estatus ontológico de la filosofía peruana.
Briam Calderón Bellido (UNMSM): Apuntes críticos sobre la tesis salazariana de la autenticidad de la filosofía.
Arivaldo José Sezyshta (U federal da Paraíba): A importancia das emocoes para a filosofía da libertacao latinoamericana.
Víctor Mazzi Huaycucho (UNE): Yacha; reflexión inca sobre el saber.
Miércoles 5 de octubre:
Saúl Rengifo Vela (UNMSM): El hombre socialista peruano de Augusto Salazar Bondy.
Zenón Depaz Toledo: Signos y obras como ensayos. La hermenéutica filosófica de José Carlos Mariátegui.
Marín Benites Ciro (U. Andina del Cusco): 500 años de discriminación al pensamiento tawantinsuyano.
Julio Chávez Rivera: Las teorías estéticas en la comprensión del mundo andino.
Viernes 7 de octubre:
Rubén Alfredo Quiroz (UNMSM): La conciencia americana en Juan Espinoza Medrano. Comentarios a la introducción “Cándido lectori”, de Philosophia tomística (1688).
Alan Pisconte Quispe (UNMSM): Heroicidad, mito y marxismo en J.C: Mariátegui.
Verónica Sánchez Montenegro: filosofía, ciencia, medicina y ontología de la naturaleza en el Perú del Siglo XVIII. Cosme Bueno y su disertación sobre las mujeres preñadas.
Cinthya Gonzales Jibaja: El lugar de Mariano Iberico en la filosofía peruana.
TALLER 5: Epistemología
Martes 4 de octubre:
Ana María Valencia Hinojosa (UNSA): Ecoestética: Cambio de perspectivas. Más allá de los claustros universitarios.
Víctor Carlos Lázaro Arroyo (UNT): Epistemología de la investigación pedagógica.
David Villena Saldaña (UNMSM): Verdad; entre la correspondencia y el deflacionismo.
Miércoles 5 de octubre:
Julio Chávez Rivera: De la lógica de Port Royal a la lógica paraconsistente.
Lucas Lavado (UIGV): La epistemología de Mario Bunge: El vuelo del tábano.
Marino Llanos Villajuán (UNMSM): La ciencia, la filosofía y otras formas de saber.
Víctor Mazzi Huaycucho (UNE): En torno a la inconmensurabilidad en la epistemología contemporánea.
Viernes 7 de octubre:
Alejandro Chávez Noriega (UNMSM): El lenguaje científico y la interculturalidad.
Leopoldo Arteaga Ramírez (URP): De las certezas a la incertidumbre en las ciencias.
Julián Flores Llaiqui (UNSA): Epistemología de la economía.
Taller 6: Temas clásicos de la filosofía
Martes 4 de octubre:
Julio Chávez Rivera: Filosofía de la educación moderna y postmoderna.
Oswaldo Orna Sánchez (URP): Ética del docente universitario.
Ervando Guevara: Objeto de estudio, cuerpo teórico y métodos de investigación de la pedagogía como ciencia.
Miércoles 5 de octubre:
Dante Dávila Morey (UNMSM): La verdad como imperativo.
Manuel Abraham Paz y Miño Conde: Argumentos a favor y en contra de la existencia de Dios.
Carlos Abel Mora Zavala (UNMSM): La refundación de la filosofía: Juan Abugattás y la apuesta por un pensar radical.
Viernes 7 de octubre:
Omar Basilio Zavala (UNMSM): El gozo del no vivir.
Jaime Pereyra (UNMSM): Zubiri y el filosofar en español.
Fidel Gutiérrez Vivanco (cefips@yahoo.com): El método PRINCONSER.

ACTIVIDADES ACADÉMICAS CONEXAS
(12: 30 – 13:00)
Martes 4:
Presentación del libro La complicada historia del pensamiento filosófico peruano. Siglos XVII y XVIII (Selección de textos, notas y estudios)
José Carlos Ballón Vargas
Víctor Samuel Rivera
Ana María Valencia
Miércoles 5:
Presentación de la Sociedad Peruana de Ética y Filosofía Política
Miguel Ángel Polo Santillán
Jueves 6:
Presentación de la Revista de filosofía Solar
Rubén Alfredo Quiroz
David Villena Saldaña
José Carlos Ballón
Viernes 7:
Presentación del Portal Web: Recursos para la enseñanza de la filosofía en el Perú.
Ciro Alegría
María de la Luz Núñe

jueves, 23 de junio de 2011

ENTREVISTA A JORGE EDUARDO RIVERA CRUCHAGA

                                                            VER ENTREVISTA AQUÍ


Rivera es el autor de la mejor traducción que se ha hecho de “Ser y Tiempo” al español.

Y conversó personalmente con Heidegger nada más y nada menos que sobre Dios.
En esta conversación, Rivera explica “Dasein”(concepto central en el filósofo alemán) haciéndolo sentir físicamente.
De hecho, plantea que la filosofía se entiende con los sentidos.
Además, Rivera intenta resolver la difícil relación filosofía – fe religiosa.
Una entrevista imperdible, una fiesta del pensar.

Año: 2003



viernes, 27 de mayo de 2011

DIVAGO Y ENCUENTRO



(A falta de ganas por escribir, he tenido que rebuscar escritos anteriores)

1

Lo importante es hablar con sinceridad, sinceridad que me debe llevar a decir los motivos más profundos conscientes por las cuales hago o digo alguna cosa. Mi falta de sinceridad se podría apreciar en el hecho de decir algo sabiendo que detrás de tal decir hay otro decir oculto para los demás, menos para mí.

A quién le importa si lo que digo es algo sincero o no, muchos dejarán pasar esta introducción por considerarla de poco contenido, puede que tengan razón, tal vez me equivoque al pensar que esto que digo tiene importancia, pero la verdad es que el tema que me propongo desarrollar tiene que ver con cuestiones que incumben al ser humano en su esencia, y con esto quiero decir que tales problemas que cojo van junto al accionar de todo ser, abarca los diversos aspectos que uno puede percibir en cada segundo que pasa. Por ello tengo que desembrollar primero cada paso que doy si quiero hacer algo coherente, si mi tratado pretende dar mucha luz sobre las cuestiones más importantes del hombre, debe también poder explicar las motivaciones de este escrito. Aquí debo ser sincero: no sé qué me motiva… Por otro lado, quiero hacerme pasar por el misterioso, el peculiar. Hasta para escribir uno quiere ser diferente. ¡Tonterías! No han leído nada importante.



2

De verdad tengo ideas que me parecen muy importantes, sistemas que han podido darme algunas explicaciones a ciertos entramados, a ciertos enredos en la vida misma. El problema radica en que se me hace la cosa muy difícil para entregarla, cosa que no sucedía antes, ahora tengo más miedo en proferirlos, miedo a las réplicas, a que me tilden de ingenuo… en verdad no quiero que nadie me vea debajo de él.

Para dar un ejemplo así de simple, en lo poco que he escrito tengo una especie neurosis de persecución al pensar que haya cometido un error lingüístico, me acecha la idea de que esté utilizando mal la gramática, los mismos términos. Por otro lado veo la cara de mi profesor de Lógica que me está diciendo “habla con claridad”, “¿por qué complicar las cosas?”, es cierto eso que me dice, pero yo en ningún momento pienso hacerme pasar por “el oscuro”, sinceramente pretendo ser claro, sin embargo no sé cuando lo esté haciendo. Hay tantos tipos de humanos, ¡qué ideas tendrán en la cabeza!, yo no sé si estarán entendiendo lo que quiero decir. Ya mi preocupación no es la de resolver problemas, pienso que soy un maestro en explicar tantas interrogaciones, lo que sí me importa ahora es cómo traslado esas soluciones. Ya me he alejado del mundo, he dejado en interesarme en los problemas reales y he pasado a preguntarme por problemas de carácter técnico. Podría decirse que he pasado de la etapa metafísica a una etapa lógica, estoy tomando más importancia al “qué dirán” que a los problemas mismos. Esto me da vergüenza, hay momentos en que quisiera decir cómo resuelvo tal o cual problema sin tomar interés por la acogida que tengan, pero ya me imagino las caras escépticas, tal vez de burlas, ¿qué quieres decir con este término?, ¿no estás utilizando mal el lenguaje?, has confundido una cosa con otra, ¡qué cosas no me dirán! No quiero hablar de mí, quiero presentar mis teorías…



3

Recuerdo un texto de Wittgenstein, empieza un problema poniendo como ejemplo cierta proposición.




4


Vico inmediatamente explica cómo se desarrollan los pueblos: no ha existido ni un pueblo que haya empezado siendo ateo, dice.

Es esto lo que quiero que se entienda.




5

No pocas veces me ha sucedido que cuando tal profesor o amigo me preguntaba sobre cierto tema, yo siempre me encontraba en aprietos, temía que se burlaran de lo que digo, temía que dijeron que lo que digo es algo estúpido, pero al decirlo, se quedaban admirados porque era algo novedoso. Lo mismo sucedía cuando mi papá iba a verme jugar fulbito, temía también que cuando me vea jugar diga que no lo hago bien, así que para que no diga eso, entonces no jugaba como debía para que no diga que jugaba mal, podría decir que no he jugado, pero no mal. Esto lo que cuento pertenece a mi prehistoria, ahora las cosas han cambiado un poco, ahora todo lo que digo y hago pienso que está bien, y si alguien dice o hace algo que sea diferente a mí, entonces está mal, está en el error. Yo he afirmado por mi propia acción que lo que hago está bien. Esto aprendí de Nietzsche, nunca uno debe actuar, hablo de los grandes de espíritu, ¡está bien, profesor de lógica, puede que sea esto una metáfora!, ¡estos lógicos parecen los psicólogos de los pensadores!, decía que así como eres así actúas. Así como eres, así piensas. Al escribir estas cosas creo que no son importantes, pero pensándolo bien, vienen de mí, y si soy grande, deben ser grandes pensamientos. Y si alguien me dice que estoy mal, entonces el malo es él.



6

Quise ser frío al hablar, quise hacer un ensayo, algo más serio, más frío, pero lo único que sale son cuestiones personales. Creo que ahora sí estoy preparado para hablar de cuestiones trascendentales.



7

Todo lo que digo pertenece a diferentes pensadores, tantos he combinado que ya ni sé qué le pertenece a tal ni qué le pertenece a cual.



8

El endiosamiento. El hombre nunca ha dejado de endiosar. Endiosa piedras, árboles, montes, tubérculos, rayos, qué se yo. Yo varias veces he endiosado a mujeres. Explícitamente las he adorado, pero por lo bajo, sin darme cuenta, me las quería comer. En otros tiempos adoraban al toro, pero por lo bajo querían matarlo. No quiero ser tan sistemático, quiero lanzar ideas, hacer que se imaginen soluciones paralelas y con ellas tal vez vean otras formas de replantear cierto problema. El por lo bajo es lo que dice Freud al mentar lo inconsciente. El inconsciente contiene los impulsos vitales, los deseos más naturales. Pienso que son deseos naturales el comer, la tranquilidad, el impulso sexual o de poder. No entremos mucho en esto, tal vez cuando tenga ganas de hacer algo científico lo haga, pero ahora quiero conversar. Imagino que he endiosado a una mujer. Las características son las siguientes: adoración, alabarle, pensarle, comprarle, dedicarle; fijación, ella lleva el sentido a la vida, pone en pie una vida; ruego, “orarle”. Yo me imagino que cuando se creó el dios lluvia, también esas personas debieron adorarle, ponerlo como su sentido a la vida, le habrán cantado. Lo mismo cuando los cristianos le rezan a Dios. Llamo experiencia trascendental aquella vivencia con lo divino. Y supongo que todo sentido a la vida lo pone aquella vivencia trascendental. ¿Qué es lo que significa “sentido a la vida”? no te puedo responder ahora sino con un ejemplo, que te acuerdes cuando te has enamorado.

Tenemos hambre, los sembríos están secos, hay sequía. ¡Oh, Lluvia!

Quiero que esa mujer me quiera, quiero tenerla para mí, hacerla mi súbdita; no me hace caso. ¡Oh, María!



9

He leído en libros de biología que nosotros fabricamos hormonas. Cuando uno está en preparativos para una inminente pelea, uno está lanzando insultos, acomodándose como boxeador, meneando el cuerpo para despistar al atacante, en ese momento se forman hormonas. Veo a una mujer bonita, que llame al sexo o sexi, la veo con más detenimiento, empiezo a imaginarla, a crear situaciones, ahí también fabrico hormonas. Hay casos de tensión, en el cual tu cuerpo entero se encoje, deseo seguridad, tranquilidad, me cubro de cualquier peligro, ahí también fabrico hormonas. Cuando tenemos mucha hambre, vemos una comida y otra, tal vez también fabrique hormonas, la cosa es que en el estómago se produce ciertas transformaciones químicas, se segrega ácidos. El deseo de algo creo que fabrica hormonas.

Cuando lanzo un puñete a mi opositor, cuando lo agarro de la cabeza y le doy contra el suelo, deshecho hormonas. A esa mujer la desnudo y la tiro al suelo y me vengo en ella, disuelvo hormonas. Cuando mi tensión al ver un penal de tal modo que si es gol nuestra selección entra al mundial, antes de la ejecución estamos fabricando hormonas, cuando se ejecuta disolvemos hormonas y viene el éxtasis.

Son especulaciones de una persona no dotada de extensos conocimientos de biología.

Tal parece que a lo que algunas veces llamamos felicidad sea a este proceso de disolver o botar hormonas.



10


Cuando uno ve a otra persona lo puede ver de diferentes maneras. Puede valorarlo, estudiarlo, encantarse de su belleza, etc., pero siempre lo ve del mismo rango. Puede que uno se sienta inferior a alguien, pero tiene la idea de que no son grandes diferencias, pues también él es hombre. Si los caballos endiosaran, entonces sus dioses serían caballos. Jenófanes. El Dios de los cristianos es un dios antropomorfo, bueno, para la gran masa de los cristianos, porque los que concibieron a tal dios son humanos. Pero no lo ven a Dios como un hombre que de un día para otro obtuvo el cargo de Dios y se fue al cielo. Dios no es un poquito mejor que cualquier ser humano, sino que Dios es de otro rango. La mayoría de pensadores han colocado tres rangos: el rango animal, el rango hombre y el rango Dios. Hombre y Dios no son lo mismo. No son como los semidioses, por ejemplo, como Aquiles, que era un hombre pero superdotado. Este es el caso de que yo considera a un ser humano cualquiera como superior a mí, pero de ninguna manera es un Dios. Igual, si los caballos tuvieran dioses, este dios sería un caballo, pero no un caballo común y corriente, sino de diferente rango.

Cuando uno endiosa pone por encima algo.



11

...

(2008)